AN 11,14 Subhuti Sutta
Entonces, los Venerables Subhuti y Saddha se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se sentaron a un lado. Y el Bienaventurado dijo al Venerable Subhuti: “¿Cómo se llama este bhikkhu, Subhuti?”.
“Su nombre es Saddha, Venerable Señor. Es hijo de un seguidor laico dotado de fe y renunció a la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar por la fe”.
“Espero que este hijo de un seguidor laico dotado de fe, bhikkhu de nombre Saddha, que renunció a la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar por la fe, exhiba las manifestaciones de la fe”.
“¡Este es el momento, Bienaventurado Señor! ¡Este es el momento, oh Sublime! El Bienaventurado debería explicar las manifestaciones de la fe. Entonces podré discernir si este bhikkhu exhibe o no las manifestaciones de la fe”.
“Entonces escucha, Subhuti y presta atención que voy a hablar.” — “Sí, Venerable Señor”, respondió el Venerable Subhuti y el Bienaventurado continuó:
“He aquí, Subhuti, un bhikkhu es virtuoso; mora restringido por el Patimokkha, posee una buena conducta y el soporte, viendo el peligro hasta en la más mínima falta. Habiéndose sometido a las reglas del entrenamiento, se entrena en ellas. Esta es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu ha aprendido mucho; recuerda lo que aprendió y lo acumula. Aquellas enseñanzas que son buenas en el principio, buenas en el medio y buenas al final, con el recto significado y la forma, que proclaman una vida santa perfectamente completa y pura: estas enseñanzas él las aprende bien, las retiene en la mente, las recita verbalmente, investiga mentalmente y penetra a través de la visión. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu tiene buenos amigos, buenos compañeros y buenos camaradas. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu es fácilmente corregible y posee las cualidades que hacen que le es fácil corregir. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu es hábil y diligente en atender las diversas tareas que han de ser hechas para con sus compañeros bhikkhus; posee un sano juicios sobre ellas en aras de cuidar y llevarlas a cabo apropiadamente. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu ama el Dhamma y se complace en sus aserciones, se llena de un elevado gozo en consideración al Dhamma-y-Disciplina. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu despierta la energía para abandonar las cualidades perjudiciales y adquirir las cualidades beneficiosas; es fuerte, firme en el esfuerzo, no se desentiende de la tarea de cultivar las cualidades beneficiosas. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu alcanza a voluntad, sin problemas ni dificultades los cuatro jhanas que constituyen la mente elevada y una morada placentera en esta presente vida. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu, recuerda sus múltiples moradas pasadas, esto es, un nacimiento, dos nacimientos, cinco nacimientos, diez nacimientos, cincuenta nacimientos, cien nacimientos, mil nacimientos, cien mil nacimientos, muchos eones de contracción cósmica, muchos eones de expansión cósmica, muchos eones de contracción y expansión cósmica así: 'Allí tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia. Tal fue mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Muriendo en este estado, renací allá. Ahí también tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia. Tal fue mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Muriendo en ese estado, renací acá'. Así conoce sus múltiples moradas pasadas con sus aspectos y detalles. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu ve —por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano— seres falleciendo y renaciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados, según su kamma así: 'Estos seres —involucrados con la mala conducta de cuerpo, palabra y mente, que injuriaron a los Nobles, que mantuvieron opiniones erróneas y realizaron acciones bajo la influencia de las opiniones erróneas— con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, han renacido en el plano de la privación, en el destino malo, en los reinos inferiores, en el infierno. Pero estos seres —dotados de buena conducta de cuerpo, palabra y mente, que no injuriaron a los Nobles, que mantuvieron opiniones correctas y realizaron acciones bajo la influencia de las opiniones correctas— con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, han reaparecido en los destinos buenos, en el mundo celestial'. Así —por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano— ve seres falleciendo y reapareciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma. Esta también es una manifestación de fe en alguien dotado de la fe.
“Además, un bhikkhu, con la destrucción de las contaminaciones descubre por sí mismo, con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, entrando y permaneciendo en ella”.
Cuando se dijo esto, el Venerable Subhuti dijo al Bienaventurado: “Venerable Señor, estas manifestaciones de fe, en alguien dotado de la fe, se pueden observar en este bhikkhu y él las exhibe.
“Este bhikkhu, Venerable Señor es virtuoso… recuerda lo que aprendió… tiene buenos amigos… es fácilmente corregible… es hábil y diligente en atender las diversas tareas que han de ser hechos para con sus compañeros bhikkhus… ama el Dhamma… despierta la energía para abandonar las cualidades perjudiciales… alcanza a voluntad, sin problemas ni dificultades los cuatro jhanas… recuerda sus múltiples moradas pasadas… ve —por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano— seres falleciendo y renaciendo, inferiores y superiores… con la destrucción de las contaminaciones descubre por sí mismo, con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, entrando y permaneciendo en ella.
“Venerable Señor, estas manifestaciones de fe, en alguien dotado de la fe, se pueden observar en este bhikkhu y él las exhibe”.
“¡Bien, muy bien Subhuti! En este caso puedes morar junto con este bhikkhu Saddha y, cuando vayas a ver al Tathagata, lo puedes traer contigo”.
