Si bien la iniciativa y el proyecto me parecen bastantes interesantes, hay algo que no me cuadra demasiado acerca de la supuesta Fundación Lumbini Garden. Y me sorprende que nadie haya buscado o publicando información acerca de ella, especialmente con el historial que tenemos en Extremadura de que nos den gato por liebre, lamentablemente.
La cuestión radica en: ¿existe realmente la Fundación Lumbini Garden? Buscando información online, es todo excesivamente difuso. Por cierto, un Jardín Lumbini está en la ciudad india de Bangalore, bastante alejado de Nepal. También hay un restaurante que se llama así en Kathmandu.
Toda la información a continuación es totalmente pública y disponible para cualquier persona con acceso a internet.
WEB
Si uno va a la web de la fundación (Lumbini Garden Foundation) aparece una web con un diseño moderno, curiosamente escrita solo en inglés, aunque la dirección esté registrada en español. Esta supuesta fundación internacional no tiene ninguna otra web, ni siquiera en Nepal. La web fue creada en octubre de 2019 y registrada en Barcelona (Whois Lookup Captcha), unos pocos días antes de que apareciera la primera noticia acerca del complejo budista (Cáceres opta a un gran complejo budista con templo y estatua gigante | Hoy ).
El presidente de la fundación es un señor llamado Jose Manuel Vilanova Alemán. Lamentablemente, la web carece de aviso legal, por lo que resulta totalmente imposible encontrar información (por otro lado obligatoria) como el domicilio social o el CIF. Solo aparece una nota al pie que indica que sitio web fue diseñado por CV Media. Haciendo click sobre el nombre, presenta un correo electrónico con un nombre: Carolina Vilanova y una foto de una joven que no parece de origen asiático ni relacionada con una supuesta fundación budista.
Buscando ese nombre en Google solo aparecen perfiles de redes sociales y una web que parece propia de una influencer. Esta web personal comparte, exactamente, el mismo diseño que la web de la Fundación. Y curiosamente sale en su web, entre otras, la misma foto que salía en la web de la fundación con la información de la diseñadora. Además cuenta información sobre ella y su carrera académica y profesional, que trabaja como “Marketing Communication Manager” en su empresa PureHeart Energy y que su marido se llama Bill.
Pero bueno, al simplemente compartir apellido uno podría inocentemente pensar que Jose Manuel y Carolina son padre e hija, y que el padre le ha pedido ayuda a la hija para desarrollar la web de un proyecto de decenas de millones de euros. Y que esta ha calcado su página web porque un sitio web bien hecho lleva mucho trabajo.
Si continuamos revisando la web de la fundación, vemos infografías del proyecto, frases y citas y llegamos a la sección en la que aparecen las organizaciones que apoyan el proyecto: Junta de Extremadura, un logotipo genérico de promoción de Extremadura, Ayuntamiento de Cáceres, Diputación de Cáceres, un logo con la bandera de Nepal y “PureHeart”. Lamentablemente, solo el logotipo de PureHeart parece tener hiperenlace a una web.
Resulta que PureHeart Energy, de la que Carolina habla en su web personal, se trata de una bebida energética orgánica. En la web (que también comparte exactamente el mismo diseño con la web de la fundación y la de Carolina Vilanova) anuncian un diseño especial para conmemorar la colaboración con la Fundación Lumbini Garden. Parece bastante refrescante, pero me resulta imposible encontrar si se encuentra a la venta en ningún sitio y su cuenta de Twitter se creó únicamente el pasado mes de enero 2022. Solo hay dos tweets, y uno de ellos es de fotografías de Carolina. Para acabar, el CEO y fundador de la empresa de bebidas energéticas orgánicas se llama Bill Boyd (¿será el marido de Carolina?).
Son bastantes referencias circulares hasta ahora, pero bueno, uno puede argumentar que no tiene nada de malo ninguna de ellas.
Si llegamos al final de la web, vemos un número de teléfono de Madrid y una dirección postal en el barrio de Pacifico, también en Madrid. En la sección contacto, aparecen:
Madrid (Oficinas centrales)
Kathmandu, Nepal (con una dirección de correo personal en Gmail)
Lumbini, Nepal (con la misma dirección de correo personal en Gmail y sin dirección postal)
Yangon, Myanmar (con una dirección de correo personal)
Cantón, China (con el contacto de una empresa de dispositivos de fotodepilación y estética y con una dirección de correo personal)
Bangkok, Tailandia (con la dirección de un museo que aparentemente no existe desde hace años, la dirección de una facultad de arquitectura y una dirección de correo personal)
Personalmente, me parece todo excesivamente difuso y peculiar para una teórica fundación internacional, de la que no existe más que una web calcada de otras dos y que ni siquiera aparece en Google u otros buscadores internacionales como Yandex o Baidu buscando "Lumbini Garden Foundation". Siempre te dirige a la web escrita en inglés con dirección en español o a los jardines de Bangalore en el caso de Baidu.
FUNDACIÓN
La fundación que promueve el proyecto, más allá de la web y las noticias de medios fundamentalmente extremeños, no aparece en ningún otro sitio.
No esta registrada en los directorios de fundaciones del Ministerio de Justicia (Buscador de Fundaciones - Registros - Ministerio de Justicia), de la Comunidad de Madrid (
https://www.comunidad.madrid/sites/defa ... ones_1.xls) o de la Junta de Extremadura (Juntaex - Consejería de Hacienda y Administración Pública - Fundaciones). Tampoco aparece en el registro de ONGs del AECID (
https://www.aecid.es/Centro-Documentaci ... CRITAS.xls) o en el registro de la Asociación Española de Fundaciones (Fundaciones Asociadas), a pesar de tener las oficinas centrales en Madrid.
Consultando la página web de la Unión Budista Española (Página principal Budismo en España) tampoco aparece rastro de la Fundación Lumbini Garden.
Tampoco existe rastro de ella en otros países.
No existe ningún CIF registrado con ese nombre en España. Solo he sido capaz de encontrar una solicitud a la OEPM, realizada en julio de 2020 por una empresa llamada Buddha Lumbini Group S.L., domiciliada en la misma dirección que aparece en la web de la fundación. La solicitud de registro de la marca a la OEPM fue denegada en mayo de 2021 (Información sobre la marca LUMBINI GARDEN FOUNDATION registrada por BUDDHA LUMBINI GROUP SL). Curiosamente, la clase de productos, servicios o actividades identificada en la solicitud de registro de la marca es "Organización de Viajes".
BUDDHA LUMBINI GROUP S.L.
Según los datos del Registro Mercantil, se trata de una empresa creada en abril de 2019, con un capital social de 3.000 euros cuyo objeto social no parece estar muy relacionado con el de una fundación. En los mismos datos del RM, aparece como administrador solidario Jose Manuel Vilanova Aleman, el director de la fundación. La empresa se llamaba Chapala Directorship SL, y Vilanova aparece nombrado como administrador solidario en octubre de 2019, de nuevo, unos días antes de la primera aparición en prensa de la fundación que quiere construir un templo budista en Caceres. En marzo de 2020 cambia la denominación social a Buddha Lumbini Group. (BUDDHA LUMBINI GROUP SL - Informe de la empresa). Curiosamente, esta empresa tiene otra marca solicitada a la OEPM (aún no resuelta) para una marca de bebidas (Información sobre la marca M4078544 registrada por BUDDHA LUMBINI GROUP SL).
La empresa tiene una página web (B. Lumbini Group) en la que parecen ofrecer paquetes turísticos a Nepal, India, Myanmar, Bután y Tíbet. Además anuncian bufandas tipo pashmina y la ya "conocida" bebida energética orgánica. Sin embargo no aparecen precios ni enlaces de compra. Existe una única mención a la fundación, a la que anuncian como "asociada".
La SL y la supuesta Fundación, no solo comparten administrador/presidente, también comparten dirección física (en el barrio de Pacifico de Madrid) y número de teléfono. Por lo demás, no existe más historia ni más información de esta empresa que prácticamente comparte nombre con nuestra fundación.
JOSE MANUEL VILANOVA ALEMAN
En los datos disponibles del Registro Mercantil aparece como administrador de 5 empresas. La ya conocida Buddha Lumbini Group; otra llamada Exivia, que segun su perfil en LinkedIn (
https://www.linkedin.com/in/jose-manuel ... bdomain=es) es una promotora de eventos, y tres más que comparten nombre llamadas Pulsazione, que parecen dedicarse a la fotodepilación y estética. En su perfil de LinkedIn también aparece como CEO de una empresa de Hong Kong llamada Choicy Consultant Business dedicada a la consultoría turística para China y Hong Kong, que curiosamente comparte parcialmente nombre con la marca comercial de la empresa donde está ubicada la oficina de la supuesta fundación en Canton (Choicy Consultant Business, Choicy Beauty
https://www.choicybeauty.com/).
RESUMEN
Tenemos una supuesta fundación, que no esta registrada oficialmente en ningún sitio, asociada a una empresa de organización de viajes/venta de pashminas/venta de bebidas energéticas, con una web creada unos días antes de las primeras noticias acerca del complejo budista, siendo la única referencia y estando calcada de otras que parecen ser propiedad de la hija de un señor que se dedica a empresas turisticas, promocion de eventos y fotodepilación y estética, del que no existe ninguna referencia previa o vinculación con el budismo.
¿A nadie le escama un poco tanta "casualidad" y tanta vinculación entre entidades que poco o nada tienen que ver con el budismo? ¿A nadie le huele un poco regular todo esto? ¿A nadie le preocupa esta especie de ultimátum que da la supuesta fundación días después de la tormenta de polvo que ha generado la sentencia del Tribunal Supremo acerca de Valdecañas? Me gustaría estar equivocado, terminar comiéndome mis palabras y ver que el proyecto fructifica, y que tanto Cáceres como Extremadura tengan en el futuro otra opción más de atraer turismo, capitales y población. Pero después de todo lo que he podido encontrar, personalmente, dudo mucho que esto tenga un final feliz.
P.D.: En ningún momento este mensaje pretende ser un ataque contra el proyecto, la fe budista o Cáceres. Es simplemente una llamada de atención de un extremeño cansado de que nos tomen por tontos y vuelvan a hacernos el timo de la estampita como tantas otras veces ha pasado ya en nuestra región.