Esto he escuchado:
En cierta ocasión el Bienaventurado estaba haciendo un recorrido entre los kosala, en compañía de un gran grupo de monjes —unos quinientos monjes, en total—, hasta que llegó a un pueblo de brahmanes, en Kosala, de nombre Manasakata. Estando allí, el Bienaventurado fijó su morada en la Arboleda de los Mangos, a la orilla del río Aciravati, al norte de Manasakata.
En aquel tiempo muchos distinguidos y ricos brahmanes, tales como Kanki, Tarukkha, Pokkharasadi, Janussoni, Todeyya y otros, estaban en Manasakata.
Entonces surgió una discusión entre Vasettha y Bharadvaja, mientras hacían los ejercicios y caminaban de uno a otro lado, acerca del sendero verdadero y falso.
El joven brahmán Vasettha decía: “Este es el único sendero, este es el verdadero sendero de salvación que conduce a la unión con el Brahma, el que enseña el brahmán Pokkharasadi”.
Mientras, el joven brahmán Bharadvaja decía: “Este es el único sendero, este es el verdadero sendero de salvación que conduce a la unión con el Brahma, el que enseña el brahmán Tarukkha”.
Pero, ni el joven brahmán Vasettha fue capaz de convencer al joven brahmán Bharadvaja, ni el joven brahmán Bharadvaja fue capaz de convencer al joven brahmán Vasettha.
Entonces el joven brahmán Vasettha dijo al joven brahmán Bharadvaja: “Bharadvaja, el asceta Gotama, el hijo de los sakia, habiendo abandonado el clan de los sakia, está haciendo un recorrido entre los kosala, en compañía de un gran grupo de monjes —aproximadamente unos quinientos monjes, en total— y está morando en la Arboleda de los Mangos, a la orilla del río Aciravati, al norte de Manasakata. Y se propaga muy buena referencia acerca del Maestro Gotama, de esta manera: ‘Este Bienaventurado Señor es un Arahant, un Perfectamente Iluminado, realizado en el conocimiento verdadero y la conducta, el Sublime, conocedor del mundo, insuperable líder de los que han de ser amansados, maestro de los devas y los seres humanos, el Iluminado, el Bienaventurado’. Ven, Bharadvaja, acerquémonos al lugar donde está el asceta Gotama y, cuando lleguemos allí, preguntémosle acerca de este tema. Lo que el asceta Gotama nos responda, lo mantendremos en nuestras mentes”.
“Bien, amigo”, respondió el joven brahmán Bharadvaja, aceptando la propuesta del joven brahmán Vasettha.
Acto seguido, el joven brahmán Vasettha y el joven brahmán Bharadvaja fueron al lugar donde moraba el Bienaventurado, se acercaron a él, le rindieron homenaje y se sentaron a un lado. Estando sentados allí, el joven brahmán Vasettha dijo al Bienaventurado:
“Mientras hacíamos ejercicios, caminando de uno a otro lado, surgió entre nosotros una discusión acerca del sendero verdadero y falso. Yo dije: ‘Este es el único sendero, este es el verdadero sendero de salvación que conduce a la unión con el Brahma, el que enseña el brahmán Pokkharasadi’; mientras que Bharadvaja dijo: ‘Este es el único sendero, este es el verdadero sendero de salvación que conduce a la unión con el Brahma, el que enseña el brahmán Tarukkha’. Fue sobre este tema la disputa, la discusión, la diferencia de opinión entre nosotros”.
“Dices, Vasettha, que dijiste: ‘Este es el único sendero… el que enseña el brahmán Pokkharasadi’, y que Bharadvaja dijo: ‘Este es el único sendero… el que enseña el brahmán Tarukkha’, entonces, ¿cuál es la disputa, la discusión, la diferencia de opinión entre vosotros?”.
“Es concerniente al sendero verdadero y falso, Maestro Gotama. Los diferentes brahmanes enseñan diferentes senderos. Lo que enseñan los brahmanes Addhariya, Tittiriya, Chandoka, Chandava y Bavharija, ¿son todos éstos, senderos de salvación? ¿Son todos éstos, senderos que conducen al estado de unión con el Brahma?
“Al igual que alrededor de un pueblo o una ciudad, se encuentran varios caminos y todos ellos conducen al mismo pueblo, así también, maestro Gotama, hay diferentes brahmanes que enseñan diferentes senderos: los brahmanes Addhariya, Tittiriya, Chandoka, Chandava, Bavharija. ¿Son todos éstos, senderos de salvación? ¿Son todos éstos, senderos que conducen al estado de unión con el Brahma?”.
“¿Dices que conducen, Vasettha?”.
“Sí, Maestro Gotama”.
“¿Seguro que dices que conducen, Vasettha?”.
“Sí, Maestro Gotama”.
“¿Dices que realmente conducen, Vasettha?”.
“Sí, Maestro Gotama”.
“Pero, Vasettha, ¿hay entre estos brahmanes, versados en los Tres Vedas, aunque sea uno solo que haya visto al Brahma cara a cara?”.
“Ciertamente no, Maestro Gotama”.
“Pero entonces, ¿hay entre los maestros de estos brahmanes, versados en los Tres Vedas, aunque sea uno solo que haya visto al Brahma cara a cara?”.
“Ciertamente no, Maestro Gotama”.
“Pero entonces, ¿hay entre los pupilos de estos maestros de los brahmanes, versados en los Tres Vedas, aunque sea uno solo que haya visto al Brahma cara a cara?”.
“Ciertamente no, Maestro Gotama”.
“Pero entonces, ¿hay entre las siete generaciones de los maestros de estos brahmanes, versados en los Tres Vedas, aunque sea uno solo que haya visto al Brahma cara a cara?”.
“Ciertamente no, Maestro Gotama”.
¿Y qué me dices en consideración a los sabios y brahmanes, versados en los Tres Vedas, que fueron autores de los versos, que expusieron los mantras, aquellas antiguas palabras que los brahmanes de hoy cantan una y otra vez, y las repiten, las entonan y recitan exactamente como han sido entonadas y recitadas; aquellos como Atthaka, Vamaka, Vamadeva, Vessamitta, Yamataggi, Angirasa, Bharadvaja, Vasettha, Kassapa y Bhagu? ¿Cantan ellos diciendo esto: ‘Nosotros lo conocimos y lo vimos, cuándo y dónde apareció el Brahma’?”.
“Ciertamente no, Maestro Gotama”.
“Entonces dices, Vasettha, que no hay brahmán alguno, ni su maestro, ni pupilo alguno, ni siquiera nadie en siete generaciones que haya visto al Brahma cara a cara. Incluso aquellos sabios antiguos que fueron autores de los versos, que expusieron los mantras, aquellas antiguas palabras que los brahmanes de hoy cantan una y otra vez, y las repiten, las entonan y recitan exactamente como han sido entonadas y recitadas; incluso ellos reconocen no haber conocido ni visto esto, cuándo y dónde el Brahma apareció. ¿Cómo es, entonces, que los brahmanes, versados en los Tres Vedas, pueden realmente decir: ‘En consideración con lo que no conocemos, en consideración con lo que no vimos, podemos mostrar el sendero que conduce al estado de unión con aquello, de lo cual decimos: «Este es el único sendero, este es el verdadero sendero de salvación que conduce a la unión con el Brahma»’?
“¿Qué opinas, Vasettha? Siendo eso así, ¿no se concluye que lo que dicen estos brahmanes, por más versados en los Tres Vedas que sean, se torna en algo tonto?”.
“Ciertamente, Maestro Gotama, se concluye que lo que dicen estos brahmanes, por más versados en los Tres Vedas que sean, se torna en algo tonto”.
“Vasettha, aquellos brahmanes, versados en los Tres Vedas, pretenden ser capaces de mostrar el camino hacia un estado de unión que ellos nunca conocieron ni vieron, pero tal cosa es imposible.
“Es como si una fila de ciegos, pegados uno al otro, se desplazara hacia adelante: el primero no vería nada, el del medio no vería nada y el último tampoco vería algo. De la misma manera, Vasettha, las palabras de estos brahmanes versados en los Tres Vedas, son como una charla de ciegos: el primero no pudiendo ver, el del medio no pudiendo ver y el último tampoco pudiendo ver algo. De este modo, las palabras de estos brahmanes versados en los Tres Vedas se tornan ridículas, son palabras vacías y vanas, mera palabrería.
“Ahora bien, Vasettha, ¿qué opinas? ¿Pueden los brahmanes, versados en los Tres Vedas —al igual que la otra gente común y corriente— ver la luna y el sol cuando rezan, alaban y adoran, volviéndose con las manos juntas hacia los lugares en los cuales [estos astros] se elevan y establecen?”.
“Ciertamente sí, Maestro Gotama”.
“Y, ¿qué opinas, Vasettha? Los brahmanes, versados en los Tres Vedas, que pueden ver muy bien —al igual que la otra gente común y corriente— la luna y el sol cuando rezan, alaban y adoran, volviéndose con las manos juntas hacia los lugares en los cuales [estos astros] se elevan y se establecen, pueden aquellos brahmanes versados en los Tres Vedas ¿ser capaces de apuntar a un camino que conduzca al estado de unión con la luna y el sol y decir: ‘Este es el único sendero, este es el verdadero sendero de salvación que conduce a la unión con el sol y la luna’”?
“Ciertamente no, Maestro Gotama”.
“Entonces, Vasettha, afirmas que los brahmanes no son capaces de apuntar a un camino que conduzca al estado de unión con la luna y el sol —los cuales ven— y, por otro lado, afirmas que ninguno de ellos, ninguno de sus maestros ni pupilos, nadie en siete generaciones de sus predecesores ha visto al Brahma cara a cara; incluso afirmas que aquellos sabios antiguos que fueron autores de los versos, que expusieron los mantras, aquellas antiguas palabras que los brahmanes de hoy cantan una y otra vez —y las repiten, las entonan y recitan exactamente como han sido entonadas y recitadas—, ni siquiera ellos reconocen ni han conocido ni visto cómo, cuándo y dónde el Brahma apareció. Con todo esto, esos brahmanes, versados en los Tres Vedas, dicen que pueden apuntar un camino que conduce a la unión [con algo], que jamás conocieron ni vieron. Entonces, ¿qué opinas, Vasettha? ¿No se concluye que lo que dicen estos brahmanes, por más versados en los Tres Vedas que sean, se torna en algo tonto?”.
“Ciertamente, Maestro Gotama, se concluye que lo que dicen estos brahmanes, por más versados en los Tres Vedas que sean, se torna en algo tonto”.









